El «Olmo de los Llanillos» es un magnífico ejemplar del Olmo de Montaña (Ulmus laevis) de unos 23 metros de alto que se sitúa junto a la Casa de Los Llanillos. Está rodeado por una valla de madera ya que esta catalogado por la Comunidad de Madrid como «árbol singular», figura de protección que impide su tala, su poda y requiere de un cuido y un mantenimiento.

El Ulmus laevis es muy poco habitual en la Península Ibérica, más propio de Centroeuropa aunque se supone que es autóctono de la península y que mantiene alguna población relíctica (una población relíctica es aquella que ha encontrado un entorno habitable para sus características en un ecosistema que antes habitó pero que, debido a las fluctuaciones climáticas, ha tenido que abandonar).
Todos los olmos pertenecen al tipo de bosque de rivera que es aquel que está asociado a los cursos del agua. En España la especie que ocupa este hábitat, el árbol asociado al río más alejado de su orilla, es el Ulmus minor, en franca regresión debido a los estragos causados por la grafiosis, una enfermedad fúngica que está acabando con ellos. Esta siendo sustituido (más en ambientes urbanos) por un olmo exótico más resistente a la enfermedad, el Ulmus pumila.
Todas las especies de olmos son árboles de porte robusto, tronco gris agrietado, el fruto son sámaras con dos alas pequeñas redondeadas que brotan antes que las hojas. Sus hojas son inconfundibles: Simples, dentadas, ásperas al tacto y claramente asimétricas teniendo una orejuela visiblemente más grande que la otra.

