11 de marzo de 2026
Incendios España verano 2025

Los «ecologetas» y los incendios.

Con la catástrofe forestal de este verano el monte, el bosque, el campo ha vuelto a ser trending topic, no solo en las redes sociales sino en prensa, radio y televisión. Un ejercito de personas expertas, interesadas, víctimas, rurales, trabajadoras y estudiosas de cualquier cosa que tenga que ver con el verde (o no) opina, explica y pontifica sobre lo que está pasando y sobre lo que se tendría que haber hecho para que el campo no se hubiera quemado y todo hubiera sido un entorno de armonía y desarrollo sostenible en el que la infelicidad de seres humanos, animales y plantas no hubiera existido.
Cada opinión encuentra un colectivo culpable y dentro de estos, con la autoridad que da haber sido víctimas de los incendios, la gente del entorno rural culpabiliza a los «ecologetas» de imponer que se abandone el monte y de provocar, por tanto, los desastres de estos días. Se describe a ese colectivo, los «ecologetas», como gente urbana de despacho, que cobra subvenciones, que va al campo los domingos vestido de Decathlon y que no tiene ni idea de lo que es el campo.
Incendios España verano 2025
Yo soy un «ecologeta». Soy capataz forestal y educador ambiental, esto lo he ganado en las aulas, y llevo 30 años dando vueltas por esos montes hispanos. He trabajado de agente forestal, de vigilante de parque natural, de monitor de campamento, de educador ambiental, de guía, de capataz forestal, de peón forestal. He trabajado en repoblaciones, muchas repoblaciones, he podado, desbrozado y talado, muchos árboles, muchas hectáreas. He trabajado de bombero forestal, he estado dentro de más incendios de los que me hubiera gustado, he hecho inventarios forestales y he recorrido muchos montes acompañando a personas estudiosas del medio natural venidas de la universidad y a pastores que cuidan su ganado y el de otros. Y de toda esa gente se aprende mucho, de unas y de otras.
He realizado trabajos forestales en Bizkaia, Cantabria, Burgos, Zamora, Ávila, Segovia, Madrid, Girona, Lleida, Barcelona, Toledo, Ciudad Real, Alicante y Valencia. Después de 30 años de experiencia me he ganado mi derecho a tener una opinión. Y, como yo, compañeros y compañeras con muchos estudios (mucho más que los míos) y con muchas jornadas de campo conociendo la fauna y flora de nuestro territorio. Los y las «ecologetas».
Dicho esto voy a dar esa opinión que creo que me he ganado que me escuchen, o que me lean: Un poquito de humildad nos vendría a todas las personas muy bien. A las familias que viven de la ganadería, a los y las trabajadores forestales, a nosotras, señores y señoras «ecologetas», al personal técnico y al personal político. «Limpiar» los montes, desbrozando, entresacando, abriendo caminos y cortafuegos no es garantía de acabar con los incendios, menos aún si seguimos destruyendo bosques autóctonos y plantando eucaliptos o pinos de Monterrey (Pinus radiata). Desnaturalizamos los ecosistemas imprescindibles para los ciclos del agua, del oxígeno, del carbono, del nitrógeno… para regular el clima, para mantener todo aquello que nos hace seguir vivos. Estos incendios, las danas y las lluvias atemporales nos empiezan a dar pistas de que el cambio climático no es ninguna broma y mata.
La humildad que pido viene de nuestra ignorancia, la de todos y todas, nos enfrentamos a nuevos escenarios y mientras intentamos revertir el cambio climático tenemos que luchar contra las consecuencias del lío que esta sociedad del desarrollo sin freno nos ha metido. Recordad que esta sociedad somos nosotros y nosotras. No tenemos modelos en los que fijarnos para encontrar las soluciones, quizás tengamos que renunciar a muchas cosas, no está en juego el campo, somos los seres humanos los que estamos en riesgo. Escuchémonos, todos y todas y pensad en global. Parece mentira que cincuenta años después tengamos que volver a aquellas frases cándidas que salieron de los pioneros «ecologetas» de los años 70: «Piensa globalmente y actúa localmente».

Juan Ignacio Lázaro

Capataz Forestal y Educador Ambiental.

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